Geoscience Research Institute
Un Lugar para la Historia de la Tierra y la Vida

Pisadas de Dinosaurio

Huellas de Gigantes del Pasado

POR RAÚL ESPERANTE

Los dinosaurios fueron reptiles terrestres que vivieron en el pasado. Su existencia queda comprobada por el hallazgo de huesos, pisadas y huevos que no pueden ser de ningún otro tipo de organismo. En la escala geológica estándar estos huesos, huevos y pisadas se hallan en rocas sedimentarias del Triásico, Jurásico y Cretácico. Una idea equivocada del público en general es que había dinosaurios voladores y acuáticos. Los dinosaurios eran animales terrestres. Lo que sí existieron fueron reptiles voladores (pterosaurios) y reptiles acuáticos (mosasaurios, ictiosaurios, pleiosaurios, plesiosaurios, mesosauros, pelicosaurios). Los paleontólogos clasifican a los dinosaurios en dos grupos principales basándose en la anatomía de la cadera: saurisquios y ornitisquios. Los saurisquios (del griego “caderas de lagarto”) reciben ese nombre porque su cadera es similar a la de los lagartos en que el hueso púbico apunta hacia adelante, y la pelvis, vista de perfil, tiene forma triangular. Dentro de los saurisquios hay dos grupos principales, los terópodos y los saurópodos. Los ornitisquios (del griego “caderas de ave”) tienen el pubis y el isquion paralelos hacia atrás, conformando una pelvis de cuatro extremos, ancha y estable. Icnofósiles: Huellas, Pisadas y Pistas Las pisadas de animales forman parte de los llamados fósiles traza o icnofósiles, que son restos de las actividades de los organismos, a diferencia de los fósiles comunes, que son restos de partes, generalmente esqueletizadas, de organismos anteriormente existentes. Su estudio forma parte de lo que se llama icnología. Otros tipos de icnofósiles incluyen galerías de perforación en el sedimento, en las rocas, en la madera, etc., marcas de dientes de carnívoros dejadas en huesos u otros restos, y trazas y moldes de raíces de plantas. Los icnofósiles proporcionan importante información acerca de la anatomía, tamaño, locomoción, comportamiento, ecología y distribución geográfica de los organismos. Las huellas, pisadas y pistas de dinosaurio son icnofósiles abundantes en muchas áreas de la Tierra. Su presencia es un indicador de la existencia de esos animales en un tiempo y lugar específico en el territorio donde se hallan ahora las marcas. ¿Por qué son abundantes las pisadas de dinosaurio y sin embargo escasos los esqueletos? La razón es evidente: un mismo animal puede dejar miles de huellas en el suelo mientras está vivo, mientras que sólo dejará un esqueleto después de muerto. El primer descubrimiento de una huella de dinosaurio fue en Inglaterra a mediados del siglo XIX y desde entonces han sido documentadas y estudiadas en todos los continentes excepto (todavía) en Antártida. Son particularmente abundantes en Estados Unidos, Bolivia, Argentina, España, China, Corea del Sur, y Mongolia. También se han hallado en Alemania, Australia, Francia, Hungría, Inglaterra, Italia, Portugal, Rusia, Yemen, Madagascar, y otros países de África y Asia Central. En los lugares donde el acceso es fácil se han habilitado como espacio de visita turística, destacando los numerosos sitios de pisadas hallados en España y Estados Unidos. En Bolivia las pisadas de dinosaurio son abundantes en numerosos lugares del centro-sur del país, y nuevos lugares siguen descubriéndose. Su conservación es excelente y aguardan el estudio detallado por los científicos y su preparación para el deleite de los interesados.

Pie de Gallimimus, un dinosaurio ornitópodo del Cretácico. A la izquierda abajo, el relleno de una pisada de ornitópodo. Museo de Historia Natural de Los Ángeles.

Pie y huella de Camarasaurus. Los camarasaurios eran dinosaurios cuadrúpedos herbívoros, animales gigantes que vivieron en Norteamérica. Museo de Historia Natural de Los Ángeles.

Pie y relleno de huella de ornitópodo. Museo de Historia Natural de Los Ángeles.